Un nuevo blog.

¡Saludos  a todos mis lectores!

Hacía mucho que no escribía nada y ahora que me animo ha escribir es simplemente para comunicarles que tengo un nuevo blog, lo cual no quiere decir que cierre este sino que mantendré los dos intentando actualizar tan amenudo como pueda (o tenga ganas…)

El otro blog lo dedicare solo y exclusivamente para publicar historias que he escrito yo (que aunque no sean buenas son mías y algo es algo) y también para la gente que le gusta escribir y que quiera mandar alguna de sus historias para que la publique en el. Además si el blog funcionara y la gente participara, podríamos llevar acabo varias prácticas para escribir una historia entre todos o cosas similares.

El enlace al nuevo blog es http://misrelatosehistorias.wordpress.com

Espero que se animen,

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1 comentario

  1. USTREL said,

    11 agosto 2009 a 6:34

    Hola, mi nombre es Ustrel y nací en 1875.

    Si!! Ya se… alguno abra echado la vista atrás deteniéndose a revisar mi fecha de nacimiento y pensando que, o ha leído mal o es un error de escritura.
    Pues no!!! Ni una cosa ni otra, has leído correctamente, nací en 1875 finales del siglo XIX en Nikopol, una pequeña ciudad de la antigua Bulgaria que con los años ha ido creciendo y aumentando en todos los aspectos, Desde su rio Danuvio, puede divisarse
    Rumania.

    Se que resulta extraño y difícil de creer que alguien que ha nacido en esa fecha pueda estar escribiendo en este lugar pero así es y voy a contarles mi historia.

    Como decía nací en Nikopol (Bulgaria) en el año 1875.
    Desciendo de una familia de la alta aristocracia de la época aunque a mi, nunca me ha gustado ese tipo de vida. Siempre fui un caso excepcional entre mi familia y mis amigos
    Tengo 25 años aunque sé también que resulta increíble este dato habiendo nacido en 1875 pero si contamos con que nací en 1875 y que fallecí en 1900 en efecto tengo esa edad, ahí me quede. Desde ese momento me he mantenido igual que en el momento en que me fui 25 años tenía el día en que fallecí, los mismos en los que me quede son los que he decidido tener siempre. Aunque realmente tengo mucho más de un siglo.

    Como ya os he dicho, siempre he sido diferente a todo y todos cuanto me han rodeado,
    He sido muy libre y dueño de mi vida (bueno esto último hasta 1900) ya que esa es otra historia que más tarde contare también.

    En mi adolescencia y un poco por capricho de mi padre me fui a Sofia, a estudiar en la universidad (La universidad fue fundada el 1 de octubre 1888, 10 de años después de la liberación de Bulgaria). Allí curse estudios de medicina superior como mi padre quería y me especialice en la rámas de psicología y neurocirugía. Siempre me ha gustado estudiar la mente humana averiguar el por qué de muchas cosas y por que suceden a veces ciertas cosas inexplicables. Me gusta escuchar, oír, sentir y descubrir a las personas. No sé… es como si escuchando a otros y comprendiendo sus causas me comprendiera a mí mismo.
    En aquella etapa de mi vida exactamente en 1893 estudiando en la universidad me mantuve bastante apartado de mi familia y mis amigos más cercanos, los extrañaba y echaba de menos pero poco a poco me fui integrando en un grupo de personas que convivían conmigo en Sofia y que estaban en mi entorno universitario. Chicos y chicas de mi edad y más mayores, profesóres , etc etc.
    Si nunca fui el típico empoyon, si me considero haber sido buen estudiante, no para matriculas de honor pero si para llevar los cursos correctamente y no tener que repetir ninguno.
    El primer curso fue para mí delicado y difícil, Daos cuenta de que me fui solo, a una ciudad que no conocía, a convivir con gente de todas las clases sociales y a intentar vivir de manera distinta a como había vivido hasta ese momento, a vivir yo solo.
    La verdad es que enseguida hice amigos, soy bastante abierto socialmente y siempre me ha gustado estar rodeado de gente, así que no fue difícil para mí. Era el curso de 1893, yo era muy joven, aun tenía mucha vida por delante y muchas ganas de vivirla, pero no sabía que el destino me tenía deparado algo diferente, algo que cortaría mi vida a los 25 años, justo en el cambio de siglo, del XIX al XX. Tan solo disfrute unas pocas horas el siglo XX, todos teníamos muchas ganas de llegar al cambio de siglo, era algo muy importante y para ello habíamos preparado una fiesta. Una fiesta que yo mismo me encargue de organizar y que finalmente pague caro. Pero eso también es otra historia a la que llegare más adelante.
    Llego el segundo curso y más tarde el año 1894. Este fue sin duda un año importante para mí. Ya tenía 19 años, la carrera la llevaba muy bien y me había adaptado perfectamente a la ciudad y a sus gentes, a mi grupo de amigos y al profesorado. Todo estaba bien, ese año recibí la visita por primera vez de mis padres. Papa se sentía orgulloso y feliz de que yo estuviera haciendo lo que él me había pedido y a mama se le veía muy entusiasmada con nuestro reencuentro. Estuvieron casi un mes en la ciudad, fue un mes fantástico en el que nos veíamos todos los días, quedábamos para comer y cenar juntos, ellos se hospedaron en un viejo castillo propiedad de un tío abuelo de mi padre, era un castillo muy antiguo, creo que al menos tendría más de 800 años pero estaba muy bonito, había sido restaurado hacia pocos años y en el interior habían construido una acogedora vivienda, muy típica de la época pero un lugar encantador, nada que ver con el frio y oscuro castillo en donde estaba edificada. Allí estuvieron papa y mama durante ese mes que me acompañaron en la ciudad de Sofia.
    A su regreso a Nikopol (nuestra ciudad) note un frio que me abrazaba y volví a sentir la soledad pasearse cerca de mí. Pronto volví a estar solo en aquella ciudad que no era la mía, pero que era el lugar donde debía estar.
    Una noche de 1894 en que estaba estudiando, de pronto me sentí como con ganas de salir a caminar bajo las estrellas y así lo hice. Camine por largo tiempo, no sé cuanto pero si fue lo suficiente como para darme cuenta de que me había alejado bastante de la ciudad. De pronto me vi rodeado de naturaleza, todo a mi alrededor era vegetación. Sin darme cuenta me había adentrado en el monte. El aire se respiraba fresco, había una suave brisa que te invitaba a respirar y un extraño olor como a incienso iba y venía en el ambiente, pero era muy agradable.
    Continué caminando durante unos minutos hasta que, me detuve al escuchar unos pasos tras de mí que la verdad me asustaron un poco, me volví para ver, pero allí no se veía a nadie, pensé que tal vez podían haber sido las hojas de los arboles al caer y continué caminando.
    De pronto sentí un aroma cálido y dulce que cada vez se hacía más fuerte, me detuve nuevamente y pude apreciar como si alguien con ese aroma pasara al lado mío, creo que incluso sentí que me tocaban. Tal vez todo fuera producto de mi mente, por el miedo y la inseguridad que me producía aquel lugar pero, no quería irme, había algo allí que me incitaba a quedarme, no sabía el que pero empezaba a estar seguro de que en aquel lugar no estaba yo solo. Algo o alguien había pasado por mi lado, incluso me había rozado y me dispuse a averiguar ese misterio.
    Empecé a caminar en la misma dirección hacia donde me llevaba ese aroma que era lo contrario al punto en que yo me encontraba. Muy pronto deje de ver las lejanas luces de la ciudad de sofia que era evidente que se había quedado muy atrás y me vi de pronto frente algo que no sabría si describir como un rio o un pantano o tal vez un lago, era un lugar con mucha agua y por cierto un sitio precioso, el agua era de un color plata que tornaba dorado en ocasiones dependiendo del lugar desde donde se mirase. Me pareció algo mágico.
    Un ruido dentro del agua me sorprendió de nuevo y me acerque para observar, en ese momento vi que una figura con aspecto humano salía del agua y se acercaba a mí caminando lentamente. Debo confesar que, no sentí el más mínimo miedo, más bien curiosidad. Allí conocí a Adhri.
    Adhri era un joven ucraniano de 17 años, dos menos que yo. Estaba allí, frente a mi sin decir nada, de pronto comencé a notar de nuevo ese olor que me había llevado hasta el rio y entonces comprendí que pertenecía a él.
    Su cabello era rubio y su piel muy blanca, tenía los ojos verdes, un verde muy extraño que jamás había visto pero eran verdes, estaban enrojecidos probablemente por haber estado bajo el agua de aquel lugar y su sonrisa era blanca, muy blanca, tanto como su piel. Estuvimos parados uno delante del otro unos minutos hasta que por fin me habló, ahí supe su nombre y que era ucraniano, Su familia había fallecido y el junto con unos tíos y su prima Adhara se había trasladado hasta Sofia para poder sobrevivir gracias a un trabajo que su tío había encontrado en la ciudad.
    Empezamos a conversar y a caminar, parecía un chico muy noble aunque su sonrisa tenía algo extraño y su forma de mirar no era muy normal, muy pocas veces te miraba al hablar y casi todo el tiempo permanecía con la mirada perdida en cualquier otro punto.
    Le dije que, me había dispuesto a caminar y que sin darme cuenta me había metido tanto en el monte que ya no sabía volver, le quitó importancia y me dijo que me acompañaría, hablaba de un modo extraño, como alguien cuando está aprendiendo un idioma pero en su caso comprendía todo lo que le decía.
    Después de más de una hora caminando y hablando llegamos a un claro desde donde se divisaban las luces de la ciudad, tomamos el mismo camino, aunque unos metros más adelante nos separamos, yo me fui a la residencia de la universidad y el camino por una calle bastante oscura hasta que en la distancia le perdí.
    Aquella noche recuerdo que, ya no pude dormir pensando en todo lo misterioso y extraño que rodeaba al joven Adhri.
    A la mañana siguiente recuerdo que era Sábado y por lo tanto no teníamos clase. Mis compañeros y amigos habían programado esa mañana un partido de pelota pie en el campo de la universidad. Recuerdo que era una mañana de invierno muy fría y muy gris, el sol no se veía y las nubes cargadas de agua cubrían en cielo amenazando con vaciarse de un momento a otro sobre la ciudad. El partido se desarrollo bastante bien y el tiempo aguanto bastante sereno. De repente y minutos antes de finalizar el partido comencé a notar un olor fortísimo y muy muy dulce, era el mismo olor que la noche antes me había llevado al monte, mire detrás de mí y sorpresa!!! Allí estaba Adhri sentado al lado de un muro de piedra de la universidad, estaba sonriente y miraba hacia mí. Me acerque y estuvimos hablando largo rato. Me conto más cosas sobre él.
    Adhri era un chico bastante tímido, muy inseguro y con una serie de problemas de conducta que arrastraba desde pequeño, había sido maltratado en muchas ocasiones por la sociedad y se había proclamado en un intenso y constante procedimiento de rebeldía.
    A partir de entonces nos hicimos muy amigos, todos los días no veíamos y nos hicimos inseparables. Compartíamos muchas cosas y con él aprendí mucho. Sabia muchas cosas, cosas que a veces me desconcertaban, era imposible que alguien de su edad supiera tanto, no había tenido tiempo de vivir. Le gustaba escribir y casi siempre lo hacía sobre cosas muy extrañas, cosas que no siempre yo podía comprender. Igual era su forma de hablar, sus conversaciones siempre contenían un doble fondo que había que analizar mucho para poder comprender lo que trataba de decirte en cada momento. Así, con el tiempo aprendí leer entre líneas y a comprender los trasfondos de sus conversaciones.
    Conocí a su familia (tíos y prima) una familia la verdad, un tanto extraña y misteriosa trabajaban pero, nunca pude saber en qué, (mas tarde si lo supe).
    Así fue pasando el tiempo y los años. Una noche de 1899 estando con mis amigos Adhri apareció allí, estaba extraño y se le notaba como axfisiado, cansado, no se…raro. Le pregunte que le sucedía, con lágrimas en los ojos me dijo que, el siglo XIX terminaría en unos días, yo le dije que eso no era motivo para estar triste ya que pronto entraríamos en el siglo XX y lo íbamos a celebrar por todo lo alto. Me miraba fijamente y me dijo: Ustrel, no lo entiendes verdad? Con el nuevo siglo me iré!!! Yo no alcanzaba a entender nada de lo que me contaba. Me hablaba en una clave que no comprendía, decía que el ciclo del siglo XIX se terminaba y con él se acabaría nuestra amistad, que nunca nos volveríamos a ver, no podía comprender y así se lo dije. Adhri se entristeció mucho y se fue corriendo, corrí detrás de él mucho, muchísimo, era imposible alcanzarle, jamás vi a alguien tan veloz como lo era él en ese momento, finalmente llego a una calle que no tenia salida y ahí se detuvo, trate de acercarme pero de pronto una extraña fuerza me arrastro hacia atrás tirándome contra un muro de piedra. El se acerco a mí y me dijo; No te acerques!! Déjame solo!!! No puedes ayudarme, ¿Qué te sucede? Le pregunte y en ese momento me asuste muchísimo, al mirarle a la cara vi que su aspecto había cambiado, parecía como si hubiera crecido unos años en pocos minutos, su rostro ya no era blanco si no más bien de un color grisáceo azulado, sus ojos ya no eran verdes si no de un color miel rojizo y su cabello rubio se había vuelto castaño. Le pregunte que le ocurría, que si estaba enfermo y ya más calmado se sentó a mi lado y mirándome a los ojos (cosa que no solía hacer) me dijo; Ustrel, tu no lo puedes comprender, estos años conociéndome no te han servido de nada y veo que muy poco sabes de mi, vete por favor y no vuelvas a buscarme. Pero yo quiero estar contigo!! Le dije. No!! Me respondió, sería muy peligroso, yo solo te haría daño, me sucede con todo el mundo, no lo hago queriendo pero, suelo hacer mucho daño a la gente que está cerca de mí y suele ser él daño en la misma medida en la los quiero. Muy pronto me iré, desapareceré de tu vida y nunca más me veras, me dijo, ¿ Pero por qué? Le respondí, yo no quiero dejar de verte, quiero saber que te sucede?? Comenzamos a caminar y le acompañe hasta su casa, por el camino me conto que, el tampoco quería irse pero que estaba obligado y que con el cambio de siglo el pasaría a otra dimensión, nooo!! Le dije yo, pasaras a un nuevo siglo como todos nosotros y sea un acontecimiento muy bonito. Sigues sin comprender nada respondió.
    Me fui y aquella noche no hice más que darle vueltas a todo lo sucedido. En los próximos días no volví a ver a Adhri Mis amigos y yo decidimos hacer una fiesta para recibir el año 1900 el nuevo siglo.
    Busque a Adhri durante días, pero ya no lo encontré. Fui hasta la casa en la que vivía con sus tíos y su prima, pero no lo halle, unos vecinos de la casa me dijeron que, las personas que habitaban allí hacia días que se habían ido y que lo habían hecho de una forma muy extraña. Salieron hace tres días a la media noche, me dijeron, estuvieron cargando algunos enseres personales y más tarde se fueron de un modo muy misterioso, ya que, nadie los vio partir.
    Muy triste me fui de aquel lugar, camine con dirección al monte y me adentre en el, quería al menos volver a oler aquel aroma dulce pero allí tan solo olía a humedad y vegetación. Continué caminando y sin darme cuenta entre en un lugar rocoso en donde nunca antes había estado, comencé a subir por unas rocas para poder ver desde lo alto la ciudad, el camino era muy difícil pero algo me decía que debía llegar allí arriba, de pronto, cuando ya me faltaba muy poco para llegar arriba del todo, sentí como algo tiraba de mi hacia abajo, no sé que era, mire y no vi nada pero era una fuerza grandísima que estaba a punto de hacerme perder el equilibrio. No pude aguantar mucho mas y de pronto me despeñe por las rocas abajo cayendo a un vacio de más de 50 metros de altura. De pronto mi cabeza comenzó a proyectar imágenes rápidas sobre todo lo que había sido mi vida. No sé cuánto tiempo permanecí allí debió de ser mucho, horas, tal vez días.
    De pronto pude abrir los ojos y me vi acostado dentro de una caja de madrea en una habitación con muchísima gente, entre los que estaban mis padres, mi familia y mis amigos, también estaba Adhri, me miraba y me sonreía yo le sonreí también, me hacía mucha ilusión verle allí. Creí que estaba en alguna habitación de algún hospital a consecuencia de la caída, pero era muy extraño pues nada me dolía, si observe que en la cabeza tenia puesta una venda y estaba vestido, porque estaba yo vestido?? También pude ver que algunas personas en la sala lloraban entre ellas mis padres y mi familia. Me levante y dirigiéndome a mi madre le dije: madre!! ¿ Por que llora? No ve que estoy bien? no ha sido nada, pero mi madre no me respondía, ni tan siquiera me miraba.
    Me acerque a papa y tampoco me respondió, mas tarde me aproxime a Adhri y le dije, ¿Qué pasa? ¿ porque no me responden? Y Adhri sí que me respondió, no te responden por que no pueden oírte!!!
    ¿Qué no pueden oírme? ¿ Pero qué estás diciendo?
    No te oyen Ustrel!! Estas aquí porque has tenido un accidente y estás muerto. Creí volverme loco, ¿Cómo voy a estar muerto? Eso no puede ser, es cierto que tuve un accidente pero mírame estoy bien, me he recuperado!!!
    No Ustrel!! No estás bien, tuviste un golpe muy fuerte en la cabeza y tu muerte fue instantánea, no sufriste una pareja jóvenes que paseaban por el monte te encontró y dio el aviso al hospital más cercano pero… fue imposible ya llevabas días fallecido.
    ¿ Entonces tu? le pregunte, y me respondió… ¿yo qué? Pues que si nadie me oye ni me ve, porque estoy hablando contigo, porque tú me ves y me oyes?? A lo que Adhri me respondió con una frase que me termino de descomponer….
    Pues es muy sencillo ¡yo también estoy muerto!
    Queeeeeeeeeeeeeeee!!!!!!! Me quede sin palabras, entonces mire a mí alrededor y observe que dentro de aquella caja de madera aun estaba mi cuerpo.
    Adhri comenzó a hablarme y así a contarme un larguísimo relato en los que él y yo éramos los protagonistas.
    Adhri era el último de una saga de Vampiros, a los 17 años había sido atacado por una grave enfermedad que le costó la muerte pero en el último minuto de vida un joven se acerco a su lecho de muerte y clavando sus grandes y robustos dientes sobre su cuello le libero de los fuertes dolores de su enfermedad, pero a cambio lo condeno a vivir errante por el mundo durante dos siglos, hasta encontrar a la persona en la cual depositar su último aliento y así poder descansar en paz para siempre.
    Ahí comprendí que yo había sido la persona elegida por Adhri , por eso el estaba tan triste en esos últimos días. Tenía que acabar con mi vida antes del nuevo siglo para que me quedara con él para eternamente, por eso no quería que yo celebrase la entrada del año 1900 ya que eso nos separaría.
    Ahora comprendía todo, el había provocado mi muerte pero… no podía odiarle si no todo lo contrario, le quería.
    Tan solo le reproche que ni siquiera me hubiese dejado despedirme de mi familia. Acercándose a mí poco a poco me fue acostando nuevamente sobre aquella caja de madera donde aun yacía mi cuerpo e inclinándose sobre mi me dijo, te quiero, no quiero perderte, a partir de hoy recorrerás conmigo el mundo y conocerás los secretos de la eternidad, serás libre para siempre y no conocerás el dolor, ni el cansancio ni ninguna cosa que sea mala para ti. De repente coloco sus labios sobre mi cuello…note una sensación muy rara, era mucho dolor acompañado de un placer que me hacía perder el sentido, algo estaba saliendo y entrando de mi al mismo tiempo. Sus dientes seguían clavados en mi cuello sintiendo una sensación de desgarro total, al terminar me beso profundamente y sentí como pequeñas gotas de mi sangre volvían a mi cuerpo a través de mi boca. Desfallecí, no sé cuánto tiempo duro aquello pero, cuando me desperté ambos estábamos asistiendo a mi funeral. De pie, al final de un cementerio los dos, pudimos observar como un ataúd con los restos mortales de mi cuerpo era enterrado ante la tristeza y desolación de mi familia.
    Tras el funeral Adhri y yo nos fuimos de allí. Durante años estuvimos recorriendo varios países del mundo hasta que finalmente nos separamos en 1950.
    Yo me vine a España, aquí me situé y fije mi residencia, hasta la fecha he tratado de vivir como una persona normal, el me dio la oportunidad de vivir para siempre pero no me explico en qué condiciones. No es cierto todo lo que se cuenta a cerca de Vampiros, la televisión ha distorsionado tanto nuestra imagen hasta el punto de hacernos increíbles, que la gente piense que tan solo somos personajes de ficción y que chupamos sangre. Pues no!! Eso no es así!! Yo soy vegetariano y por supuesto no tomo sangre, no me gusta, Tengo muchos amigos y muy pocos conocen mi secreto, pero los que lo saben, lo creen y me quieren tal cual soy.
    Espero que os haya gustado la historia de mi vida. Sé que a algunos le parecerá demasiado fantástica pero… ¿existe alguna vida que no lo sea?

    USTREL 7- 6-1875 – 31-12-1900 D.E.P


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