La tragedia soñada

Las oscuras bombillas que colgaban de las oxidadas farolas, iban quedando atrás en el mas profundo silencio de la noche, solo una joven caminaba cabizbaja por la estrecha calle, la densa niebla la cubría y la convertía en no mas que una oscura sombra andando con sorprendente parsimonia. La joven, una adolescente llorosa no media mas de metro setenta, su largo pelo rubio caía cubriendo su rostro demacrado por la soledad y tristeza de una vida que, aun siendo tan joven, no la tiene nada que ofrecer. Sus mejillas se escondían entre los mechones de pelo, pero tras ellos se podía distinguir un fino hilo de lágrimas que caía incesantemente desde sus ojos verdes ahora enrojecidos por el continuo llanto. Solo interrumpía su camino algún que otro repentino movimiento de mano para limpiarse las finas gotas de la cara.

El tiempo que había transcurrido era algo que ignoraba pero calculaba que ya hacía unas cuantas horas desde que inició el camino a casa, ahora, tras un deprimente camino, en el que no había echo mas que torturarse con los recuerdos que, a pesar de haber pasado solo unas horas, sabía que la iban a perseguir de por vida, llegaba a su casa vacía por costumbre.

Tiró mas que poso las llaves en el aparador de la entrada, se quitó la chaqueta dejándola en el perchero de la puerta e inicio el ascenso hacia su cuarto con la misma pesadez con la que se anda de camino a la horca.

Entrado en la habitación maldiciendo por el tropiezo provocado por la ropa que había olvidado recoger esa misma mañana se tumbó en la cama y no tubo tiempo ni para el más leve sollozo, se durmió repentina mente.

Todo indicaba que iba a ser otro día de rutina, al abrir los ojos, fue tomando conciencia de lo que había pasado el día anterior, quedó tan ensimismada recordando la crueldad con la que sus compañeras de clase la habían tratado asta tal punto que tardo un rato en darse cuenta que estaba en el suelo e incorporarse.

 El intranquilo sueño que había mantenido durante toda la noche la habría echo caerse, en su mente solo tenia vagos recuerdos de lo que había soñado, lo único que recordaba era a el, pero, ¿de que lo conocía? Un chico de aproximadamente una cabeza más que ella, atractivo y que a pesar sus veintidós años se podía nadar en el profundo abismo de sus ojos, ojos que miraban como si supieran todos los secretos de todo lo que le rodeaba, incluso de Ire, una estrecha y musculosa figura remarcada por unos ajustados pantalones vaqueros negros, una camiseta de sin mangas verde claro que remarcaba su musculoso torso, un bonito tatuaje de una enredadera con flores azules desaparecía en el interior de su camiseta, el pelo corto rubio brillaba como el fuego y su cara parecía brillar con luz propia, lo mas característico de esta, aparte de su sobrenatural belleza. La imagen que ese chico causaba en su mente era una compleja combinación de sentimiento, pero lo que más la inquietaba era el sentimiento de familiaridad hacia el.

En repentino golpe en la puerta de su dormitorio la sacó de sus pensamientos, como cada mañana, su madre la despertaba con un distante golpecito justo antes de meterse en la cama que la esperaba tras una noche vacía, pues su madre, trabajaba como camarera en el pub de moda del pequeño pueblo en el que vivían.

Corriendo hacia el armario, se fue quitando la ropa para acto seguido meterse en el baño y darse la ducha matutina anterior al desayuno. Y saliendo aun con una manzana en la mano, tomo el bus camino del instituto.

Cuando estaba ensimismada en la para del autobús, noto que alguien la miraba, no lo podía creer ¡hay estaba el, el chico con el que había soñado! La estaba observando desde el otro extremo de la calle y  sin pensárselo dos veces echo acorrer detrás de el para ver quien era, no se podía quedar con la intriga por que estaba segura que no lo había visto antes Los siguientes días pasaron como en una nube, Ire, que así se llamaba la chica, estaba hablando todo el día con el chico que había conocido y que anteriormente había soñado con el, Jay, así se llamaba.

Ire, junto que su amigo, pasó los mejores días de su vida, todas las mañanas salían de casa para ir al lago del centro del bosque y bañarse hasta el atardecer donde lo contemplaban juntos. –No lo puedes apreciar realmente hasta que no lo vives con alguien especial- dijo Ire esperando una respuesta a su indirecta declaración de amor –Ire, he pasado los mejores días de mi vida junto a ti- -gracias- contesto ella pero fue interrumpida -…pero, esto no puede seguir, tengo la sensación de que te estas enamorando de mi y no puede ser, yo tengo veintidós años y tu tan solo dieciséis, lo nuestro no puede ser posible- Ire, mirándole atónita por que estaba segura que el le amaba tanto como ella a el echo a correr a través del bosque sin un rumbo fijo que además variaba por la incorrecta visibilidad producida por las lágrimas.

Unas horas más tarde, mientras Ire sollozaba acurrucada en su cama con el portátil a su derecha, oyó el sonido de que había recibido mensaje instantáneo, -es el- pensó automáticamente y no se equivocaba. –Ire, lo del bosque…. Lo siento, no te lo tenía que haber dicho así, pero es lo que siento, mañana paso a buscarte y hablamos-; -contéstame por favor se que estas hay- – no se que quieres que te diga- contestó la chica mientras unas lagrimas se perdían entre las teclas de su ordenador –yo te quiero, lo sabes, y siento que tu también me quieres a mi ¿o me equivoco?- una invitación para establecer una video llamada le llego a Ire que aceptó sin dudarlo. –Ahora que nos vemos, mírame a los ojos y dime que no me quieres- una profunda mirada se clavó en sus ojos, e Ire sintiendo miedo por las palabras que, sin ninguna duda iba a escuchar, no consiguió apartar la mirada –No te quiero, lo siento, pero no te quiero- esas palabras resonaron en la mente de la chica como si las acabara de escuchar, la conexión termino al instante, ya nada la ataba a la vida y sin pensarlo más cogió un cuchillo de la cocina, el más grande y afilado y volvió a su cuarto, cortándose en un brazo, y utilizando la sangre que de su herida brotaba a modo de tinta escribió en la pared:

Te quiero y se que me quieres, para el amor la edad no importa, siempre te querré.

Y tras esto acabó con su vida de una certera puñalada en su corazón.

A la mañana siguiente y como todas las mañanas desde hacía un mes, Jay acudía a buscar a Ire antes de ir al instituto y la acercaba con el coche para evitarla la molestia de coger el bus, pero esa mañana había sido distinta, no sabía si debía ir a buscarla o no a pesar de que la había avisado el día antes, pero en el ultimo momento acudió a su encuentro. Tras esperar mas de diez minutos y con la inquietud en el cuerpo ya que Ire nunca se retrasaba, Jay entro a buscarla, la puerta como siempre estaba abierta, entro sin vacilación y subió las escaleras hasta el cuarto de Ire y después de una breve vacilación, entró. Lo que vio le dejo sin palabras, Ire, no había duda era ella, estaba tendida en el suelo con un puñal en la mano y rodeada de un inmenso charco de sangre, en la pared observó horrorizado el ultimo mensaje que su amor le había dejado.

A la mañana siguiente otro suicidio fue la noticia que marcó el día. Jay, después de llegar a su casa no podía continuar viviendo y lo comprendió todo, la edad no importa cuando está el amor de por medio, viendo ahora que lo que más le importaba en la vida se había quitado la vida por el, agarro el cuchillo que traía en la mano desde que descubrió el cadáver de Ire, el mismo que ella había utilizado se cortó en un brazo y escribió

Ella tenía razón, la edad no importa, yo también te amaré por siempre

Y de una certera puñalada acabó con su vida del mismo modo que lo había echo su amada.

Un fuerte dolor en la cabeza la hizo despertar, mierda ¿que hora era? Se había dormido, ya no llegaba al autobús. El intranquilo sueño que había mantenido durante toda la noche la habría echo caerse, en su mente solo tenia vagos recuerdos de lo que había soñado, lo único que recordaba era a el, pero, ¿de que lo conocía?………

Conspiración de las palomas (by Evux and Pepi)

Todo empezó una bonito día en el que brillaba el sol, gracias a una huelga de bachillerato fuimos a pasar el día a León, y hay empezó todo… A la hora de comer, uno de nuestros compañeros sufrió un pequeño accidente por una de las típicas puertas de cristal (vale, lo admito, fui yo, yo me comi una de las dos puertas del pans and conpany cuando salimos, pero para mi defensa declarare, que eran dos y que una de las dos estaba abierta y la otra cerrada… y que calcule un poco mal a la hora de salir por la puerta abierta), pero volviendo al tema, lo peor llegaría después, a esto de las 4 de la tarde, delante del edificio de botines, y con la pancarta que habíamos utilizado en la manifestación, mis dos compañeros Evux y Pepi, intentaron cazar palomas, (ese fue el mayor fallo de sus vidas) ahora ¡las palomas han conspirado contra ellos y les vigilan!

k-aqmn05nw00ci2iav_80

Donde van, hay una paloma para vigilar sus movimientos, de la cual se descojonan a modo de amenaza, además tienen pruebas de que las palomas les persiguen, mas de 200 fotos de palomas a la cual (como dirían ellos) más gordas y monas.Pero fue en Venecia, en la plaza de San Marcos donde ocurrió todo, muchísimas palomas paseaban tranquilamente cuando notaron nuestra presencia, y se alteraron, después y a modo de tregua, Pepi las alimento pero en un acto reflejo… agarro a una y la cogió en la mano….

okit4_mbf3yv2narg3j30

Eso fue un acto mortal para el, o lo hubiera sido si esa paloma hubiera acertado con el, lanzó misil desde el inferior de la cola que acabó cayendo en otra de nuestras compañeras produciendo así en ella, saltos de asco y desesperación –Hay! Hay! Hay! me ha cagado- gritaba, y nosotros, depuse de echarnos unas risas, la ayudamos a limpiarse y la acompañamos a por un jersey ya que ese le daba asco. ¿Cuánto durará el conflicto? ¿Será posible que mis compañeros no acaben mal? ¿Una reconciliación quizá? La guerra palomas vs Evux & Pepi sigue su curso, pero el desenlace, es algo que nadie conoce.

(historia de unos amigos, “siempre importante por teneros”)

Retomemos el blog.

Lo se, no tengo vergüenza, hace siglos que no actualizo (para ser exactos 27 días) pero bueno… ahora actualizare mucho mas a menudo que antes. La única disculpa que tengo para no haber actualizado en todo es te tiempo no es otra que, las última semana de Marzo, y la primera de Abril, estaba en Italia, de echo el día que volví fue el día del trágico terremoto. Después llegó la Semana Santa, y claro mucha fiesta y todo eso… así que tampoco pude escribir (la pereza me mataba) y el principio de clase que claro, ya tenia suficiente con mantenerme despierto las seis horas de clase y dormir por la tarde, así que bueno… mis mas sentidas disculpas.